Yoga Femenino: el mejor aliado de tu salud como mujer

«No tenemos que preguntarnos si un síntoma es físico o psicológico: toda experiencia humana entraña ambos”

– Eugene Gendlin –

 

FLUYENDO CON TU CICLO MENSTRUAL

 

Sea que sufras de estrés, ansiedad, alguna afección femenina o simplemente eres practicante de Yoga este artículo es para ti.

Aquí te voy a aclarar las diferencias entre lo que hoy en día se considera Yoga, el Yoga verdadero y el por qué del Yoga Femenino para tu salud como mujer:

Para la mayoría de las personas hoy en día, el Yoga es la práctica de posturas físicas y la mayor parte de la oferta está enfocada en el fitness o como la panacea en el control del estrés.

Sin embargo, el Yoga es un sistema integral de bienestar, autoconocimiento y evolución personal que contiene una amplia gama de prácticas para la vida sobre meditación, higiene, alimentación, técnicas de respiración, así como principios filosóficos y morales. 

Además, el yoga analiza la salud desde una perspectiva amplia que sólo ahora está siendo redescubierta por la medicina de vanguardia. Esta perspectiva aprecia la enorme influencia de la mente y las emociones en la salud física.

En mi caso particular, el Yoga me ha acompañado por ya casi 20 años y siempre me ha traído innumerables beneficios. Sin embargo, por muchos años sufrí de estrés crónico, ansiedad, desórdenes digestivos y afecciones femeninas como por ejemplo ovarios poliquísticos o infertilidad, incluyendo dos dolorosas pérdidas.

La mayor parte de las veces salía relajada y repotenciada de mi práctica de Yoga, pero en ocasiones salía más alterada de cuando entré. Algunos días se me hacía fácil sentarme a meditar y otros días era misión imposible. No lograba entender por qué.

Lo mismo empecé a notar en mis alumnas. A pesar de que lograban una mejoría en su calidad de vida, podía notar que tenían cambios importantes en el desempeño de su práctica. No entendía por qué a veces llegaban con tanta voluntad y otras no tenían ni ganas de abrir el tapete.

Hace unos 4 años empecé a participar en círculos de mujeres y a profundizar en el conocimiento sobre mi ciclo menstrual. Allí fue cuando descubrí el inmenso potencial que tiene el adaptar nuestros hábitos a esos cambios energéticos del ciclo.  Y lo mismo pasa con el Yoga. Así que decidí especializarme en Yoga Femenino.

Con este nuevo enfoque pude notar de forma contundente como los beneficios del Yoga se potencializaron cuando los adapté a los cambios energéticos de mi ciclo y hoy en día las alumnas de mis programas pueden lograr resultados extraordinarios y han podido retomar las riendas de su salud femenina.

 

ENTONCES ¿QUÉ ES EL YOGA FEMENINO?

 

Un enfoque femenino del yoga honra nuestras necesidades físicas, energéticas, mentales, emocionales e incluso psíquicas únicas como mujeres. El Yoga femenino reconoce que los cuerpos de las mujeres son cíclicos y que esto debe reflejarse en una práctica de yoga que sea fluida, cambiante y no lineal a lo largo del mes.

La práctica de yoga femenina trabaja a favor de nuestros cuerpos. Adaptándola a nuestra ciclicidad descubrimos cómo optimizar los resultados para realmente lograr una salud y elevar nuestra energía.

Es el mismo Yoga integral de Patanjali que busca adaptar sus prácticas en una forma más armoniosa a estos cambios energéticos de la mujer a lo largo de sus ciclos y de las fases de su vida.

 

 

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¿POR QUÉ PRACTICAR YOGA FEMENINO?

 

Porque el Yoga, en general, ayuda a mantener, recuperar y mejorar tu estado de salud. En el caso del Yoga femenino como se adapta a nuestra necesidades únicas como mujeres, fomenta nuestro equilibrio hormonal, menstrual y emocional así como la salud del aparato reproductor.

Probablemente el Yoga Integral es la herramienta más completa de sanación y crecimiento que existe ya que engloba todas las componentes de nuestro ser Multidimensional, siempre y cuando se apliquen sus prácticas de forma holística y en el caso de la mujer de forma cíclica.

Unas posturas de Yoga pueden aliviar sí ciertos trastornos, pero por si solas no pueden crear un efecto de larga duración. Del mismo modo, cualquier terapia holística o energética como la acupuntura, trabajarán en desbloquear temporalmente el flujo de energía a través de nuestros nadis, pero si continuamos con los mismos hábitos y los mismos patrones de pensamiento los síntomas vuelven a aparecer.

Es por ello que para poder aliviar y eventualmente sanar cualquier dolencia, es necesario trabajar desde la multidimensionalidad de nuestro Ser, es decir, con un enfoque integral: desde el cuerpo físico, energético, mental, emocional hasta el espiritual.

útero

¿CÓMO TRABAJA EL YOGA FEMENINO A FAVOR DE LA SALUD DE LA MUJER?

 

1. A nivel físico y energético: con la práctica de posturas, respiración consciente y buena alimentación, el yoga te pone en forma, regula tu peso, el nivel de azúcar en sangre, sube tu energía, promueve la flexibilidad, la fuerza y la resistencia de tu cuerpo.

2. Activa el flujo sanguíneo y el Shakti prana o energía femenina a nivel pélvico.

Los estudios demuestran que la salud de los órganos pélvicos (ovarios, útero, trompas de Falopio) mejora enormemente cuando reciben un flujo sanguíneo sin obstáculos. Los músculos pélvicos tensos pueden restringir la circulación natural y saludable dentro de la pelvis.

Ciertas posturas de Yoga funcionan para promover la circulación pélvica, tanto física como energética, abriendo las caderas, estirando el piso pélvico y aportando espacio y suavidad al vientre.

3. Contribuye al manejo del estrés. A través de sus ejercicios de relajación, postura, respiración y meditación, así como la dieta, el yoga puede reducir efectivamente tu nivel de tensión y ansiedad que son las principales causas de los trastornos hormonales y menstruales.  

Esto es siempre y cuando la práctica que elijas esté en sintonía con tu ciclo. Por ejemplo, una sesión de power Yoga en el pre-menstrual muy probablemente tendrá el efecto contrario!

Además al relajar el cuerpo y la mente te permite movilizar toda la energía que necesitas para hacer frente de manera eficiente a los desafíos de la vida.

4. Equilibra tu mente y tus emociones. La mente es la fuente de tus problemas: tarde o temprano, esos pensamientos negativos desencadenan un desequilibrio emocional que acaba reflejándose en el cuerpo físico. El yoga es una herramienta poderosa para despejar tu mente y liberarte de los cambios de humor.

Sus prácticas respaldan mejores resultados que cualquier tranquilizante y sin los efectos secundarios indeseables de los medicamentos, ya que te ayuda a mantenerte alerta pero relajada y finalmente lograr claridad mental y calma emocional.

5. Otra gran parte del Yoga que pasa desapercibida es la práctica de Svadyaya: Reflexión o autoestudio. Toda mujer con afecciones femeninas ha de analizar, de ser posible con ayuda de un terapeuta, cuáles son esas creencias que podrían estar detrás de sus síntomas.

Y entender que las creencias se pueden cambiar y, con ello, disolver las emociones dañinas que causan la enfermedad. De este modo, la mujer estará en disposición de revisar, corregir o deshacer patrones impuestos que le impiden reconocerse, valorarse y respetarse en armonía consigo misma como mujer, como madre, como pareja y como SER libre de ataduras.

6. Y luego los ejercicios de relajación, concentración y meditación son pilares clave en el camino de sanación: nos ayudan a liberar bloqueos a nivel subconsciente así como las memorias guardadas a nivel de cuerpo causal, ya sea de otras encarnaciones o del linaje.

7. Además, estas prácticas estimulan tu sistema inmunológico, ayudan a armonizar tus relaciones sociales, expanden tu conciencia, aumentan el autoconocimiento, contribuyen en tu desarrollo personal y transpersonal, te empoderan y te ayudan a conectar con tu esencia femenina a un nivel más profundo. 

Como puedes ver el Yoga es en sí un camino de Sanación, y la sanación es el camino de la evolución espiritual. Evolucionar es liberarnos de bloqueos y es trabajar para ser cada día nuestra mejor versión.

Si cambiamos el chip de víctimas a responsables de nuestra salud ya tendremos gran parte del camino andado.

Esto no te lo puede dar ningún tratamiento alopático. Tomar pastillas anticonceptivas, tratamientos hormonales y anti-depresivos deberían ser solo tratamientos para aliviar síntomas de forma temporal pero muy rara vez estos tratamientos van a curar o sanar una condición porque no van a la raíz del problema.

Son como parches que colocamos porque queremos resolver las cosas con la pastilla milagrosa, pero que a la larga podrían enmascarar condiciones de salud más severas. 

 

 

Con amor Adri YoGanesha

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