El Juego de la Creación

por | May 2, 2020 | Yoga

“Una sonrrisa genuina distribuye la corriente cósmica, Prana a cada celula del cuerpo. El hombre feliz está menos sugeto a la enfermedad, porque la felicidad en realidad atrae al cuerpo un mayor suministro de la energía vital universal.”

– Pramahansa Yogananda –

¿Es la Creación un Juego?

Casi todos nos hemos preguntado alguna vez sobre cuál podría ser el sentido de la vida, ¿por qué nacimos? ¿Cual es el propósito de mi existencia? Existen múltiples teorías religiosas, filosóficas, metafóricas o científicas como la del Big Bang.

Según la filosofía vedanta lo único real es Dios o Brahman, y el universo. Nuestra percepción es sólo una ilusión. En bhakti yoga se dice que este universo ilusorio es el juego que Brahman se está imaginando. Esto es lo que se llama la Lila de Dios.

En su juego, el Ser Supremo, se imagina cómo sería hacer de lo único, la diversidad, para divertirse viendo el reflejo de sí mismo en varios espejos que lo muestran en diferentes formas. La Biblia dice también que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios y el filósofo Adi Sankara Archaya dice que Brahman (el Absoluto/Dios) y el Atman (el alma individual) son uno y lo mismo. El universo, según la filosofía vedanta, es una ilusión (maya), y por supuesto, la creación y la evolución son también una ilusión. La filosofía samkhya explica cómo se crea el universo en este juego imaginario de Brahman. El yoga y el ayurveda nos explican cómo jugarlo para encontrar a Dios. 

En la filosofía samkhya, la Conciencia pura (Purusha) y el puro potencial de creación (Prakriti) representan los orígenes de la existencia. Purusha es el padre o naturaleza espiritual y Prakriti es la madre o naturaleza material de la creación.

Al principio no hubo nada sino Purusha y Prakriti. Purusha se une con Prakriti con el deseo de conocer su propia naturaleza. 

Prakriti se compone de tres gunas (cualidades), que estaban en balance perfecto. Por la unión de Purusha y Prakriti, las tres gunas pierden su balance y ocurre el orgasmo universal cuyo sonido es el Om y se manifiesta la creación. En la manifestación de la naturaleza la primera expresión es mahat: la inteligencia o el orden cósmico. De mahat surge ahamkara o el ego: el sentido de individualidad o del yo. Y ahamkara se expresa en las tres gunas: sattva (luz), rajas (energía) y tamas (oscuridad). De sattva (la energía de la pureza y de la luz) se manifiesta la mente, los cinco órganos de los sentidos y los cinco órganos de acción (la boca, las manos, los pies, los órganos reproductores y los órganos de excreción). De tamas (la energía de la oscuridad y de la inercia) surgen los cinco elementos sutiles (sonido, tacto, vista, gusto y olfato) y los cinco elementos gruesos (éter, aire, fuego, agua y tierra). Para que todo esto se pueda manifestar de sattva y de tamas se requiere rajas (la energía de la acción y del movimiento).

Las gunas operan en el nivel físico, mental y emocional. Todas las cosas en este universo, incluyéndonos a nosotros, contienen estas tres gunas. En el hombre, a nivel mental, sattva es pureza, claridad y luz, rajas es actividad y movimiento, y tamas es pereza e inercia. Yoga y ayurveda son caminos para movernos desde tamas, a través de rajas, hacia sattva y para alcanzar la verdad trascendiendo las tres gunas.

woman in gray sweater seating on chair

En la imaginación del Creador parece que se han formado múltiples Purushas, seres individuales (Jivas) que no recuerdan de que en esencia son Conciencia pura y se identifican con Prakriti (cuerpo y mente). Por esta identificación hay sufrimiento. La causa de nuestro nacimiento es que a Purusha se le olvidó su verdadera esencia como espíritu y su meta es la liberación que alcanza cuando cumple con el propósito de Brahman. El propósito de la creación es que Purusha conozca las cualidades de Prakriti: todo su potencial de creación. Es decir, ver por ejemplo en una piedra algo sagrado (como los chamanes) o ver a Dios en un asesino. O sea, expresar todo su potencial y darse cuenta de su esencia: sat (inmortalidad), chit (sabiduría absoluta) y ananda (dicha y amor absolutos). 

Yoga y ayurveda son medios para que nosotros, los Purushas, nos volvamos otra vez conscientes de nuestra verdadera esencia como espíritu.

Al igual que todos los grandes filósofos y todas las religiones del mundo, yoga y ayurveda dicen que para acabar con el sufrimiento y estar en paz, el hombre sólo tiene que darse cuenta de su verdadera naturaleza divina. Jesús decía: “Conoced la verdad y ella os hará libres” (San Juan 8, 32). Sócrates decía también, que el secreto estaba en conocerse a sí mismo. Casi todo el mundo siente que somos un cuerpo que tiene un alma. Cuando nos identificamos solamente con el cuerpo la vida parece vacía porque este se va deteriorando, envejece y finalmente muere. Por la identificación con el cuerpo, sentimos que somos seres separados e independientes de todo lo demás y por lo tanto sufrimos. Para el yoga y el ayurveda, somos en realidad el Atman que aparentemente vive en el cuerpo y en todo lo que existe, como si fuera finita, pero en realidad es infinita y no está limitada por ningún cuerpo. La mente es el instrumento que tenemos para conectarnos con el alma o la verdad absoluta, y el cuerpo es un templo en el que temporalmente habita el alma durante el juego, en su viaje hacia la perfección.

En el Bhagavad Gita 2,23 (como la Biblia de la India), está escrito: “Las armas no pueden tocar el alma, el fuego no la puede quemar, tampoco el agua la puede mojar ni el viento secar”. El cuerpo muere pero nosotros somos eternos. Los rishis (sabios de la India) decían que la única meta realmente importante en la vida es darnos cuenta de que somos el Atman. Sólo así podemos sentimos totalmente plenos. Jesús definía el alma como el reino de los cielos y decía que lo único que deberíamos buscar en la vida es el reino de Dios y que lo demás nos será dado por añadidura (Mateo 6, 33). Y una vez, le preguntaron cuándo y dónde llegaría el reino de los cielos y respondió: “Aquí y ahora dentro de vosotros está” (San Lucas 17, 21).

¿Qué tenemos que hacer para poder experimentar esto? 

Muchos maestros opinan que debemos empezar trabajando con el cuerpo porque, como dice Swami Sivananda, el cuerpo es el vehículo que nos lleva a la meta. Hay que cuidarlo como un templo pero no debemos olvidar que todo esto lo hacemos con el propósito de conocer el alma pues el cuerpo está al servicio del alma y no al revés.

En conclusión, podemos decir que el instrumento básico del juego de Brahman es el cuerpo (los tres cuerpos: físico, sutil y causal) y que para poder divertirnos jugando y lograr la meta, debemos mantenerlo saludable y en buen estado. Y para esto lo primero que debemos hacer es prevenir las enfermedades y aumentar el prana (la energía vital) para lograr nuestro gran propósito: conectarnos con nuestro Atman. 

La meta del yoga es hacernos conscientes de que no somos el cuerpo físico y que este es un instrumento divino para divertirnos en el juego de Dios. Por lo tanto, con yoga y ayurveda, le sacamos todo su potencial para que nos apoye en nuestro proceso de conectarnos con el Atman. Para esto se practican especialmente las ásanas (posturas), la buena alimentación, la relajación adecuada, los kriyas (métodos de purificación del cuerpo), los mudras, las bandhas , pranayama o control de la respiración y finalmente la meditación. 

¿Cómo juegas el juego de la vida? ¿Ves a los demás como seres ajenos a ti? ¿O te sientes conectado a ellos como seres que pasan por su propio proceso de autorrealización? ¿Puedes amar incondicionalmente? ¿Crees que lo que sucede en tu vida tiene una causa exterior a ti? ¿auto-examinas tus decisiones? ¿Ves la vida como un camino de sufrimiento o un proceso divertido de aprendizaje?

Con amor

Adri @YoGanesha

Referencias: Yoga y Ayurveda para la paz. Mejía, Cristina y Dize, Volker. 2011. La Enseñanza del Yoga, Mark Stephens. 2018. El Libro del Yoga. Swami Vishnu Devananda. 1974. 

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Con amor Adri-@yoganesha

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